miércoles, 9 de mayo de 2018

Morituri - Yasmina Khadra


Título: Morituri
Autor: Yasmina Khadra
 
Páginas: 141
 
Editorial: Zoela
 
Precio: 14 euros 
 
Año de edición: 2001

Bueno, pues aquí estamos ante una novela negra con mayúsculas, que cumple perfectamente el canon y además se desarrolla en un país y en una coyuntura que se parecen demasiado al mismísimo infierno.

Estamos en la Argelia de los años 90. El Frente Islámico de Salvación (FIS) ha obtenido el 24 % de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y para evitar que las gane en la segunda vuelta, el presidente Chadli Benyedid declara el estado de excepción, suspende las elecciones, ilegaliza al FIS y encarcela a su dirigente. El terrorismo se desata, hay nueve muertos cada día. Argelia es un infierno, un país aterrorizado y fuera de control.

En ese contexto mortal y lleno de trampas, un comisario llamado Llob («corazón puro» en árabe) separado, cansado y curtido en mil casos, recibe el encargo de investigar la desaparición de la hija de un personaje demasiado poderoso. Así arranca una trama terrible, que retrata todo un país en guerra civil, corrompido, caótico y desquiciado en el que un policía vive cada día sin saber si será o no el último de su vida. Una historia llena de giros inesperados, trampas y dobles fondos, en la que nada es lo que parece y cada capa de información que sale a la luz es más espantosa que la anterior.

Nuestro hombre va acompañado de Lino, su ayudante y alter ego, ingenuo, joven e ilusionado, que le sirve de contrapunto. Por estas páginas desfila una galería de personajes dibujados con un par de trazos, locos, corruptos, corruptores, asesinos, trepas, aprovechados, gente aterrorizada que sobrevive como puede en una sociedad desquiciada.

El estilo es ácido y escueto, parco, casi sincopado. A veces parece que el texto está escrito con una pluma de cañones recortados. El autor arremete con sarcasmo y malos modos tanto contra la élite político-financiera, indistinguible de la peor de las mafias, como contra los barbudos enajenados que ponen bombas hasta en casa de su madre.

Los diálogos no tienen desperdicio, parecen reproducir con fidelidad el lenguaje de la calle y dibujan voces diferentes, ricas y matizadas. Están llenos de ingenio, son sabrosos y develan el estado nervioso y moral en el que se mueven los protagonistas. Una muestra de citas puede servir para hacerse una idea del tono de toda la novela: «Hay que estar mal de la olla para atreverse a revolver la mierda de los dioses», «Fuera, Argel se desinteresa del Mediterráneo. Dislocada sobre sus colinas mira fijamente al sol, como un corral siniestrado, un grano de  maíz inaccesible», «Estamos solos los cuatro: Dios, el diablo, usted y yo», «Acaban de asesinar al humorista Ait Mezián... Lino me abre la portezuela. No me saluda. Sabe que sé»

En ese libro el autor demuestra una pericia como escritor envidiable. En una página es capaz de darle la vuelta como a un calcetín a una historia de terrorismo y convertir a un asesino en víctima delante de nuestros ojos, limpiamente y en un par de pases mágicos.

Una novela terrible y corrosiva, de la que es muy difícil salir ileso, que hace que todo lo que hayáis leído como novela negra parezca un cuento de hadas. Lo que cuenta es tan espantoso que no le deja a uno ni siquiera deprimirse. Además, está espléndidamente escrita. Publicada en 1997, es una de las primeras novelas de este autor, que luego ha crecido y evolucionado hasta llegar a ser un grande de la literatura, un candidato al Nobel alabado por la crítica. 

Un libro que ganó el año de su aparición el prestigioso Trofeo 813 a la mejor novela francófona. Es una obra difícil de encontrar, pero os aseguro que el esfuerzo vale la pena. Inolvidable, es una de esas lecturas que te marcan y se quedan en tu cabeza tiempo y tiempo. 

Yasmina Khadra (1955, Kednasa) es el seudónimo femenino del escritor argelino en lengua francesa Mohammed Moulessehoul, nacido en el desierto del Sáhara de madre nómada y padre enfermero.

Siendo coronel del ejército argelino, después de haber publicado seis novelas, decidió ocultarse bajo un nombre de mujer para poder escribir con libertad sobre la Argelia de su tiempo, marcada por el integrismo, el terrorismo y el antagonismo entre el partido gubernamental, el FLN, y el FIS islamista. 

En el año 2000 dejó el ejército, se fué a París y reveló su auténtica identidad, lo que provocó un gran revuelo tanto en Argelia como en Francia. El caso es que es un autor de una habilidad y un talento literario extraordinarios. Me encanta.
 
Yasmina Khadra

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

2 comentarios:

  1. Apreciado Antonio,

    nuevamente me tomo la libertad de adjuntar el enlace a la reseña que hice mi muy humilde blog. La principal diferencia es que yo comenté la trilogía completa, es decir Morituri, Doble Blanco y El Otoño de las Quimeras, que forman un mosaico muy bueno de la Argelia de los años 90 (y que el comentario está en catalán).

    Este es: https://llibres-solcs-dies.blogspot.com.es/search/label/Yasmina%20Khadra

    Como a ti, la crudeza de la escritura me dejó muy impactado. Pocas veces he leído unas descripciones de actos violentos tan salvajes, además, narradas de una manera que te afecta emocionalmente.

    Finalmente, la edición de Zoela es algo complicada de encontrar aunque hay una edición más reciente de la Trilogía de Argel en un solo volumen. Recomiendo encarecidamente la lectura de las tres obras, aunque no sea apta para estómagos delicados.

    Un saludo,

    Jesús

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    1. Hola, Jesús:

      Gracias por el comentario y por la reseña. Es muy buena.
      Salud y libros.

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